DIETÉTICA Y NUTRICIÓN NATURAL
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SOBRE DIETÉTICA Y NUTRICIÓN NATURAL

Desde el punto de vista de la Medicina Natural, la falta de salud y la aparición de numerosas enfermedades están causadas por la acumulación, a lo largo del tiempo, y en distintas partes del cuerpo, de sustancias tóxicas. Ello se conoce con el nombre genérico de TOXEMIA, es decir que en el interior del organismo hay "suciedad".
Muchas de esas sustancias tóxicas nos llegan a través del aire que respiramos, pero también las ingerimos con lo que comemos y bebemos. La contaminación ambiental afecta al planeta, a nuestros alimentos y a nuestro organismo.

Otras veces, las toxinas que se acumulan en el interior del cuerpo, son desechos propios de la actividad metabólica de las células del organismo que no pueden ser bien eliminadas.
También nuestros pensamientos y sentimientos, cuando son conflictivos, pueden generar sustancias tóxicas y acumularse en cualquier parte del organismo provocando alteraciones.
Muchas otras toxinas capaces de influir en el origen de las enfermedades, se desarrollan en el interior del aparato digestivo, principalmente en el intestino.

Cuando estamos estresados, nerviosos, enfadados, deprimidos, asustados o cansados, nuestros sistemas de eliminación y neutralización de toxinas no funcionan todo lo bien que sería necesario y las toxinas, la "suciedad", venga de donde venga, puede acumularse y acabar provocando alteraciones.
A veces, genéticamente tenemos predisposición o debilidad en algunos tejidos u órganos, y es allí donde las toxinas causarán los primeros daños.
La gran mayoría de personas conocemos el origen de muchas de esas toxinas y podemos evitarlas, por ejemplo, el humo del tabaco, el alcohol o las drogas, sin embargo, muchas personas desconocen el origen de otras toxinas.

Las alteraciones de la salud también se pueden deber a que el organismo no dispone de los mecanismos de defensa precisos, para defenderse de las toxinas o simplemente para el buen funcionamiento y desarrollo de los procesos normales del mismo, debido a la falta de nutrientes, es decir, por falta de alimentos de calidad.

Hoy en día muchos alimentos tienen una calidad nutritiva inferior a la que tenían hace años. Actualmente es común utilizar muchos productos químicos para el cultivo, cosecha, recolección o tratamiento de la gran mayoría de los productos de la industria agroalimentaria. De manera que se vierten gran cantidad de productos químicos tóxicos a los alimentos. Después, las frutas y vegetales, por ejemplo, se recogen verdes, se maduran en cámaras y se tratan continuamente en cada uno de los pasos desde su siembra hasta su llegada al consumidor. Con todo ello, los productos pierden calidad nutricional y son esos nutrientes que le faltan al alimento los que más necesita el organismo para su funcionamiento o para neutralizar y eliminar las toxinas que le invaden.
Así, muchos de los alimentos de hoy día, como hemos dicho, están desvitalizados, desnaturalizados, refinados y contienen menos nutrientes de los que contendrían en su forma natural original. Cuando consumimos este tipo de alimentos, nuestro cuerpo sufre aún más pérdidas de nutrientes.

Los hábitos alimenticios actuales en nuestro país, al igual que en otros países occidentales, proporciona grandes cantidades de sustancias tóxicas que penetran en el interior del organismo y sí no son bien eliminadas o neutralizadas, con el tiempo, se pueden depositar en distintas partes del cuerpo, pudiendo producir reacciones de tipo inflamatorio que causan dolor y diversas alteraciones.

Muchos de los alimentos que se consideran saludables, están alterados por los sistemas de cocción, elaboración o preparación y se transforman en sustancias tóxicas que con el tiempo, originan enfermedades.
Otros de esos alimentos no son bien digeridos porque nuestros sistemas digestivos no están bien adaptados para ellos y como resultado, acaban por penetrar en el interior del organismo moléculas de esos alimentos, que producen reacciones inmunológicas afectando a distintas partes del organismo, produciendo inflamación, dolor y daños diversos.

Si mejoramos los hábitos dietéticos y eliminamos los alimentos que por sí mismos o que con su preparación, cocción o con su malas mezclas en el interior del aparato digestivo acaban produciendo toxinas que originan alteraciones, conseguiremos mejorar o incluso curar definitivamente muchas enfermedades.

Si hacemos una dieta no-tóxica, es decir, si comemos alimentos saludables, ricos en nutrientes de calidad y los digerimos bien, estaremos evitando que penetren o que se generen toxinas en el interior del cuerpo y dejaremos de "ensuciarlo". Así, nuestro organismo, podrá ir neutralizando y eliminando poco a poco, las sustancias tóxicas que más le molesten, y veremos como al mismo tiempo nos sentimos mejor.

Para todo ello, también puede ser necesario, además de utilizar alimentos de la mejor calidad y evitar aquellos que más nos perjudican, utilizar conjuntamente suplementos nutricionales en forma de pastillas, comprimidos, cápsulas, etc.., de fuentes naturales, que contengan una buena proporción de nutrientes de la mejor calidad, iguales o parecidos a los que se encuentran en los mejores alimentos, con el fin de enriquecer nuestra dieta y favorecer las necesidades de organismo, potenciando sus capacidades, mejorando la actividad del sistema inmunológico o del sistema digestivo o aumentando la capacidad de desintoxicación del hígado y del organismo en general. Las personas que necesitan perder peso también se benefician mucho de este tipo de dieta.